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lunes, 1 de abril de 2013

Olvídate de la tragedia.

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"One of these mornings" - Moby


Fotografía de Pavel Morozov


DEFINICIÓN DE POESÍA


En memoria de Federico García Lorca.

Hay una especie de leyenda que dice que antes del fusilamiento
vio como detrás de las cabezas de los  soldados salía el sol. Entonces dijo: 
"Y sin embargo amanece..." Quizá sólo fue el comienzo de un poema.

Memorizar los paisajes
tras las ventanas
de los cuartos de las mujeres;
tras las ventanas
de los pisos de los familiares;
tras las ventanas
de los despachos de los compañeros.
Memorizar el paisaje
tras las tumbas de los amigos.

Memorizar
cómo de lenta cae la nieve
cuando nos llaman al amor.
Memorizar el cielo
que yace sobre el asfalto húmedo
cuando nos recuerdan el amor al prójimo.

Memorizar
cómo las borrosas gotas de lluvia
resbalan por el cristal
y distorsionan las dimensiones
de los edificios
cuando nos explican
qué tenemos que hacer.

Memorizar
cómo desde la tierra huérfana
alza sus manos rectas
la cruz.

En una noche de luna
memorizar la estirada sombra
que vierte un árbol o un humano.
En una noche de luna
memorizar las plomizas olas del río,
brillantes, como pliegues
de unos pantalones usados.

Y al amanecer
memorizar la carretera blanca
de la que se desvían los escoltas,
memorizar
cómo sale el sol
tras las nucas de los verdugos.

1959

Joseph Brodsky traducción del ruso: A.K.

jueves, 17 de enero de 2013

La esquizofrenia de lo sencillo


"Atlas Hands" - Benjamin Francis Leftwich






From the series "On the Road" by NEIL KRUG. More here




I wish you were here, dear, I wish you were here.
I wish you sat on the sofa
and I sat near.
the handkerchief could be yours,
the tear could be mine, chin-bound.
Though it could be, of course,
the other way around.

I wish you were here, dear,
I wish you were here.
I wish we were in my car,
and you'd shift the gear.
we'd find ourselves elsewhere,
on an unknown shore.
Or else we'd repair
To where we've been before.

I wish you were here, dear,
I wish you were here.
I wish I knew no astronomy
when stars appear,
when the moon skims the water
that sighs and shifts in its slumber.
I wish it were still a quarter
to dial your number.

I wish you were here, dear,
in this hemisphere,
as I sit on the porch
sipping a beer.
It's evening, the sun is setting;
boys shout and gulls are crying.
What's the point of forgetting
If it's followed by dying?

"A Song" - Joseph Brodsky



viernes, 15 de junio de 2012

Quemarás Cártago, no a ti.

El gran hombre miraba por la ventana
pero para Ella el mundo se acababa
a los bordes de su amplia túnica griega
cuyos pliegues dormidos
recordaban la quietud del mar.
Él sin embargo
miraba a través de la ventana
con la mirada tan lejos de aquél lugar
que los labios parecían una concha
que albergaba el rugido;
y el horizonte en la copa
estaba inmóvil.

Y el amor de Ella
tan sólo era un pez
quizá capaz de surcar el mar
acechando el barco
y alcanzarlo
rompiendo la marea con su cuerpo...
sin embargo Él
ya había pisado tierra firme.
Así el mar se hizo mar de lágrimas.
Pero como bien se sabe
justo en el momento de desasosiego
aparece el viento a favor,
y el gran marido abandonó Cártago.

Ella se quedó de pie
ante la hoguera que sus soldados
encendieron bajo los muros de la ciudad
y vio como la marea de las llamas,
temblando entre el fuego y el humo,
iba consumiendo Cártago
mucho antes de la profecía de Catón.

Dido y Eneas - Joseph Brodsky Traducción A.K.

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Dido y Eneas - Joseph Brodsky

miércoles, 7 de marzo de 2012

Inedia

Joseph Brodsky


El mundo, a pesar de cualquier cosa que podamos pensar sobre él, espantados por su inmensidad y nuestra impotencia ante él, amargados por su indiferencia frente a los sufrimientos particulares de la gente, de los animales y tal vez de las plantas -ya que ¿de dónde proviene la certeza de que las plantas están libres de sufrimientos?-; a pesar de cualquier cosa que pensemos sobre sus espacios atravesados por la radiación de las estrellas, alrededor de las cuales se empieza a descubrir algunos planetas -¿ya muertos?, ¿todavía muertos?, no se sabe-; a pesar de cualquier cosa que pensáramos sobre este teatro inmenso, para el cual tenemos un billete de entrada pero su vigencia es ridículamente corta, limitada por dos fechas decisivas; a pesar de no sé qué cosa más que pudiéramos pensar sobre este mundo: es asombroso.

Pero en la expresión ``asombroso'' se esconde una trampa lógica. Nos causa asombro lo que sobresale de la norma conocida y comúnmente aceptada, de una obviedad a la cual estamos acostumbrados. Pues bien, un mundo así, obvio, no existe. Nuestro asombro es autónomo y no procede de ninguna comparación de ningún tipo.

De acuerdo, en el habla cotidiana, la cual no recapacita sobre cada palabra, usamos expresiones como ``la vida común'', ``los acontecimientos comunes''... Sin embargo, en la lengua de la poesía, donde se pesa cada palabra, ya nada es común. Ninguna piedra y ninguna nube sobre esa piedra. Ningún día y ninguna noche que le suceda. Y sobre todo, ninguna existencia particular en este mundo.

Todo indica que los poetas tendrán siempre mucho trabajo.

Discurso de aceptación del Premio Nobel -  Wislawa Szymborska, 1996

lunes, 5 de diciembre de 2011

Posibles esquinas.



Glenn Gould

Västeras, 21-12-1987

Querido Robert,
ahora tengo dolor de cabeza, una pierna amoratada y cojeo ligeramente a consecuencia de un partido de bádminton. A Monica no le gusta que juegue al bádminton, cree que debería elegir un deporte más adecuado para mi edad-como el golf. Pero el golf es para las clases dominantes, eso es algo que sabemos todos... Sí, hace un par de semanas fui elevado a un nivel más digno a los ojos del pueblo sueco cuando el premio Nobel Brodsky mencionó mi nombre en una entrevista de televisión. La gente se me acerca por la calle "Viste la entrevista con hrm...cómo se llama...EL PREMIO NOBEL DE LITERATURA-¡¡¡MENCIONÓ TU NOMBRE!!!

"Tomas Tranströmer, Robert Bly (Air mail: brev 1964-1990) , 2001. Traducción J.P. Uriz





"Variaciones Goldberg. Aria." - Johann Sebastian Bach, 1741 (Glenn Gloud, 1981)

domingo, 3 de abril de 2011

Reóforo

Sonia Squicciarini

                                                                          Para Kees Verheul

Holanda es un país plano
que pasa al fin y al cabo al mar,
ese que después de todo es Holanda.
Los peces no pescados
charlan entre ellos en holandés,
convencidos de que su libertad
es una mezcla entre litografía y encaje.
En Holanda no se puede
subir montañas,morir de sed
aún más difícil dejar huella
yéndote de casa en bicicleta
y a nado más todavía.
Los recuerdos son Holanda.
Y no se pueden retener
con ninguna presa.
En este sentido llevo viviendo
en Holanda mucho más tiempo
que las olas locales
que ruedan al horizonte
sin código postal.
Igual que estas líneas.
Joseph Brodsky de "Carta al oasis" Traducción Anastasia K.

jueves, 10 de marzo de 2011

Nieve atrás.

Iósif Stalin


"La memoria, creo yo, es justamente la sustituta de la cola que perdimos durante nuestro feliz proceso de evolución. Dirige todos nuestros movimientos incluida la migración. Aparte de eso, el proceso de recordar nunca es lineal. Además, cuanto más recuerdas, más cerca estás de la muerte.
Si esto es así, siempre está bien que tu memoria tropiece. Más frecuentemente sin embargo se riza y se alisa, serpentea, igual que una cola y así debe ser también ser tu relato, aún a riesgo de parecer incoherente y aburrido. Al fin y al cabo, el aburrimiento es la forma más difundida de la existencia y sólo queda sorprenderse de lo poco que aparece en la literatura del siglo XIX con toda su tendencia al realismo.
Incluso si el escritor, armado con todo su talento, está dispuesto a pasar al papel los matices más insignificantes de su conciencia, sus intentos de reproducir esa cola en todo el esplendor de su espiral están condenados ya que la evolución no ha ocurrido en vano. La perspectiva de los años alisa las cosas hasta el punto de su total desaparición. Nada podrá devolverlas, ni siquiera las palabras manuscritas con sus letras serpenteantes. Y ese intento está aún más condenado al fracaso cuando tu cola termina en algún lugar de Rusia."
"Menos que uno" - Joseph Brodsky Traducción Anastasia K.

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"Construcción" - Chico Buarque

sábado, 22 de enero de 2011

Madrugada. Ejercicio de humildad (doble).

Tarde otoñal de una ciudad humilde,
orgullosa de su presencia en el mapa
(el topógrafo a lo mejor, estaba inspirado
o le era cercano a la hija del juez).
Cansado de sus propias rarezas,
el Espacio se libera de la carga
de la grandeza, limitándose aquí
a los trazados de la calle principal
y el Tiempo, observa con cierto frío
en los huesos,la esfera del kiosko colonial,
y dentro de él,todo lo que ha podido parir
nuestro mundo, del telescopio al alfiler.
Aquí hay cine, salones, detrás de la esquina
un café tapado por la cortina,
un banco de ladrillo con el águila achatada
y la iglesia de cuya existencia,
y de sus redes expandidas
si no fuera por la cercanía del correo,
se olvidaría.
Y si aquí no concebieran niños
el cura bautizaría automóviles.
Aquí se alborotan saltamontes en silencio.
Y a las seis de la tarde,no hay ni un alma
como después de un ataque nuclear.
La luna sale a flote, encajada en el oscuro
cuadro de la ventana,igual que tu eclesiástico.
Sólo a veces, un ostentado Buick,
regará con sus faros el monumento
al Soldado Desconocido, volando hacia la nada.
Aquí no sueña con una mujer
sino con su propia dirección en el sobre.
Aquí por la mañana, al ver la leche agria
el lechero se dará cuenta de su muerte.
Aquí puede vivir, olvidarse del calendario,
tragar su bromo, no asomarse afuera.
Y reflejarse en el espejo como la farola
se refleja en el charco casi evaporado.
Joseph Brodsky. Traducción Anastasia K.

 
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"El hombre que casi conoció a Michi Panero" - Nacho Vegas (Canciones inexplicables,2001)

domingo, 8 de agosto de 2010

No os engañéis, aparecen nombres.


Joseph Brodsky en el entierro de Anna Ajmátova, Marzo 1966

Tarou parecía además haber sido favorablemente impresionado por una escena que se desarrollaba con frecuencia en el balcón que quedaba en frente de su ventana. Su cuarto daba a una pequeña calle trasversal donde había siempre gatos adormilados a la sombra de las tapias. Pero todos los días, después del almuerzo, a la hora en que la ciudad entera estaba adormecida por el calor, un viejecito aparecía en un balcón, del otro lado de la calle. El pelo blanco y bien peinado, derecho y severo en su traje de corte militar, llamaba a los gatos con un "minino,minino" dulce y distante a un tiempo. Los gatos levantaban los ojos, pálidos de sueño, sin decidirse a moverse. Él rompía pedacitos de papel sobre la calle y los animales, atraídos por esta lluvia de mariposas blancas, avanzaban hasta el centro de la calzada, alargando la pata titubeante hacia los últimos trozos de papel. El viejecito, entonces, escupía sobre los gatos con fuerza y precisión. Si uno de sus escupitajos daba en el blanco, reía.
(...)
Hoy el viejecito de enfrente está desconcertado. No hay gatos. Han desaparecido, en efecto, excitados por las ratas muertas que se descubren en gran número por las calles. En mi opinión no se puede pensar que los gatos coman ratas muertas. Recuerdo que los míos las detestaban. Pero eso no impide que corran a las bodegas y que el viejecito esté desconcertado. Está menos bien peinado, menos vigoroso. Se le ve inquieto; después de estar un rato en el balcón se fue para adentro. Pero había escupido una vez en el vacío.
"La peste" - Albert Camus

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"Hey you,looking at the moon" - Graham Nash (Wild tales)

jueves, 1 de julio de 2010

Si pudiera verme en el espejo.


"As good as it gets (Mejor imposible)", Jack Nicholson - James L. Brooks, 1997

"Ulises a Telémaco"

Querido Telémaco,
la Guerra de Troya
ha terminado. No recuerdo quién venció.
Los griegos, debe ser: los griegos, quién si no,
puede dejar en tierra extraña tantos muertos...
De todos modos, el camino que me lleva al hogar
resulta que se alarga demasiado.
Como si Poseidón, mientras perdíamos el tiempo,
hubiera dilatado el espacio.
Ignoro dónde estoy y lo que veo ante mí.
Al parecer, una isla, sucia, arbustos,
casas, gruñir de cerdos, un jardín
abandonado, cierta reina, hierba y pedruscos...
Telémaco, querido, en verdad
todas las islas se parecen una a otra
cuando es tan largo el viaje: el cerebro ya
va perdiendo la cuenta de las olas,
el ojo, tiznado de tanto horizonte, echa a llorar,
la carne de las aguas obtura el oído.
No recuerdo ya cómo acabó la guerra,
ni cuántos años tienes hoy recuerdo.

Hazte hombre, Telémaco, y crece.
Sólo los dioses saben si hemos de encontrarnos.
Tampoco ahora ya no eres el chiquillo
ante el cual detuve aquellos toros.
Hoy, de no ser por Palamedes, estaría a tu lado.
Pero tal vez sea mejor así: pues sin mí
te has librado de los males de Edipo,
y en tus sueños, Telémaco, ignoras el pecado.
"Ulises a Telémaco", 1972 - Joseph Brodsky (No vendrá el diluvio tras nosotros 1960 - 1996) Versión de Ricardo San Vicente

domingo, 13 de junio de 2010

Apuntes para el futuro.


Stalin,Roosevelt y Churchill en Yalta(1945)

Si el arte enseña algo ( al artista en primer lugar) es a apreciar la individualidad de la existencia del ser humano. Siendo la más antigua ( y la más directa) forma de individualidad, el arte, queriendo o no, premia en un hombre precisamente su sentimiento de individualidad, particularidad y singularidad, transformándolo de un animal social a un individuo. Muchas cosas se pueden dividir: el pan, el lecho, las convicciones, a tu amada, pero no un poema, digamos de Rainer Maria Rilke. Las obras de arte – particularmente las literarias y concretamente las poéticas – se dirigen al hombre “tet-a-tet”, creando una comunicación directa, sin terceras personas. Precisamente por ese motivo, muchos de los cuidadores del bien general, dueños de las masas y preocupados por la necesidad histórica, no gustan mucho del arte en general, de la literatura en particular y de la poesía en concreto. Ocurre esto ya que por donde ha pasado el arte, donde se ha leído un poema, ellos descubren que en lugar del esperado consenso y unanimidad, existen discrepancias e indiferencia, en lugar de deseos de actuar, descubren la falta de atención y el asco. Dicho de otra forma: a los ceros con los que los cuidadores del bien general y los dueños de las masas desean operar, el arte les añade puntos, puntos y comas y guiones, convirtiendo cada cero en una cara humana, aunque esta no siempre sea del todo atractiva.
(...)
La filosofía de un gobierno, su ética, sin hablar ya de su estética, es siempre “el ayer”; la lengua, la literatura, siempre “el hoy” y, muy frecuentemente sobre todo dependiendo de lo ortodoxo que es uno u otro sistema político, incluso es “el mañana”. Uno de los méritos de la literatura consiste en eso: ayuda al ser humano a fijar el tiempo de su existencia, a distinguir a sí mismo entre la multitud de sus predecesores, a evitar la tautología o lo que es lo mismo, evitar convertirse en una “víctima de la historia”. El arte en general y la literatura en particular, es maravillosa y distinta de la vida real precisamente por eso, porque huye de la repetición. En la vida cotidiana, puedes contar el mismo chiste varias veces y varias veces causará carcajadas, convierténdote en el alma de una fiesta. En literatura ese tipo de conducta se denomina “cliché”.
(...)
Hoy en día es muy popular el convencimiento de que el escritor, especialmente el poeta, tiene que utilizar en sus obras la lengua de las multitudes. A pesar de lo democrático y de las claras ventajas practicas de este punto de vista, esta afirmación pretende hacer que la historia se apodere del arte, en este caso de la literatura en particular. Solo si decidimos que el “homo sapiens” debe frenarse en su desarrollo, podemos permitir que la literatura hable en la lengua de las multitudes. En caso contrario, es la multitud la que debería hablar en la lengua de la literatura.
(...)
No llamo a la sustitución de un gobierno por una biblioteca – a pesar de que esa idea me ha venido a la cabeza muchas veces – pero no dudo de que, si eligiéramos a nuestros políticos basándonos en su experiencia como lectores y no en sus programas políticos, en el mundo habría mucha menos desgracia. Me parece que a los potenciales gobernadores de nuestro destino habría que preguntarles primero no cómo ven el curso de la política mundial sino qué opinión tienen de Stendhal, Dickens o Dostoievski.
(...)
Sólo diré – no por propia experiencia por desgracia, sino sólo teóricamente – que considero que para una persona que ha leído a Dickens, disparar a un semejante en nombre de cualquier ideología, sería más complicado que para una persona que no ha leído a Dickens. Hablo precisamente de leer a Dickens, Stendhal, Dostoievski, Balzak, Melville…osease de literatura, no de la cultura o la educación. Una persona culta y educada puede perfectamente, después de leer este u otro tratado político, matar a un semejante e incluso experimentar cierto placer haciéndolo. Lenin era culto, Stalin era culto, Hitler también, Mao incluso escribía poesía: la lista de sus victimas, sin embargo, supera con creces su lista de lecturas.

(...)

El que escribe un poema lo escribe precisamente porque el acto de escribir poesía es un increíble acelerador de la conciencia, del pensamiento y de la apreciación del mundo. Habiendo experimentado esa sensación una vez, una persona ya no puede dejar de repetir esa experiencia, cae en una dependencia de dicho proceso como caen en dependencia de las drogas o del alcohol. Al hombre que se encuentra en esa dependencia de la lengua, creo yo, es al que podemos llamar poeta.

Discurso de aceptación del Premio Nobel, Joseph Brodsky [Traducción Anastasia K.] (1987)

domingo, 23 de mayo de 2010

Setenta.

Mañana cumpliría 70 años, muy pocos teniendo en cuenta que no llegó a celebrar su 57 cumpleaños. Él sin embargo, siempre decía que no pensaba que pasaría de los 40 así que cuando lo hizo,sonreía diciendo que ya se consideraba longevo. Conociendo tan sólo una pequeña parte de su vida, no me extraña que tuviera esa capacidad para reirse del destino.



Joseph Brodsky (1940 - 1996)


"Intervención en la Sorbona"

Conviene, en todo caso, estudiar filosofía
después de los cincuenta. Y más, si cabe, edificar
modelos de una sociedad. Antes debemos
aprender a cocinar un caldo y a freír, no digo ya a pescar,
pescado, hacer un café como es debido.
De lo contrario, las leyes éticas
huelen a cinturón paterno o bien a traducción
del alemán. Hay que aprender primero
a perder las cosas, más que a adquirirlas,
odiarse más que a un tirano,
apartar años enteros la mitad de tu exigua paga
para la habitación, y luego razonar
sobre la victoria final de la justicia. Que llega siempre
con retraso, por lo menos al cabo de un cuarto de siglo.
Conviene estudiar la obra de un filósofo por el tamiz
de la experiencia, con gafas (que de hecho es lo mismo),
cuando las letras se derriten, o cuando una señora
en cueros sobre una sábana arrugada de nuevo
os parece una foto o la reproducción
del cuadro de un pintor. El verdadero amor
a la sabiduría no pide ser correspondido
y desemboca no en boda
a modo de ladrillo editado en Göttingen,
sino en una imposible actitud hacia uno mismo,
en el color de la vergüenza, a veces, en una elegía.
(Suena el tranvía en algún lugar, los ojos se te pegan,
regresan entre coplas los soldados del burdel,
llueve y es lo único que os recuerda a Hegel).
La verdad es que la verdad
no existe. Más ello no os libra
de toda responsabilidad, sino justo al revés.
La ética no es más que el mismo vacío que llena,
constantemente casi, la conducta humana;
no es más, si les parece, que el propio cosmos.
Los dioses no aman la bondad por su cara bonita,
sino porque, de no existir el bien, ellos no existirían.
Así que, a su vez, también los dioses llenan el vacío.
Y con afán tal vez aún más sistemático
que el nuestro, pues con nosotros más vale
no contar. Aunque somos mucho más
de lo que nunca fuimos, y no estamos en Grecia:
nos pierden las nubes bajas, y la lluvia, como ya se ha dicho.
Hay que estudiar filosofía cuando ésta
no nos hace falta. Cuando adivináis ya
que los asientos de vuestro comedor y la Vía Láctea
están relacionados de modo más estrecho
que los efectos y las causas, más que vosotros mismos
con vuestros familiares. Que sillas y estrellas
tienen en común su cualidad de insensibles, su inhumanidad.
¡Y eso es algo que une con más fuerza que la propia sangre,
Y que cópula alguna! Naturalmente, no es bueno
pretender asemejarse a las cosas. Pero, por otra parte,
Cuando enfermáis no tenéis por qué curaros, tampoco temblar
por cómo os veáis. Esto es lo que la gente sabe
después de los cincuenta. Y es la razón por la que,
al verse en el espejo, mezcla metafísica y estética.

"Intervención en Sorbona" - Joseph Brodsky -Traducido por Ricardo Sanz Vicente